En el mundo de los vinos tintos es demasiado habitual encontrar
personas que se consideran expertas o entendidas y que en realidad
no son más
que meros aficionados, o ni tan siquiera eso, porque toda la sabiduría
que ellos mismos se atribuyen, se limita en la mayoría de casos
a creer que sólo existen tres variedades de uva “buenas”: tempranillo,
cabernet y merlot, y que siempre es mas bueno un vino viejo que uno
joven (el típico y equivocado: “el tinto cuantos mas años
mejor”).
Esta es la razón por la que se oyen barbaridades como: “Tengo
en casa un crianza del 79 que lo abriré en una ocasión
especial”. Y suele ir acompañado de: “Cuando se case mi hija”.
A este experto habría que decirle que si no quiere arruinar
la boda de su hija, más vale que mantenga su criancita del
79 en el bonito botellero que seguramente tiene ubicado junto a la
chimenea de su casa o en el garaje con los coches.
Normalmente, las personas que responden a este perfil están
encasilladas, es decir, se aferran, identifican y defienden el vino
que les gusta, una D.O, una variedad, marca o incluso ahora también
al enólogo de moda, como si de un equipo de fútbol se
tratase. Los oyes decir orgullosos y convencidos: “Es que yo soy de
Riojas”, “es que yo soy de Cabernet” o “a mí sólo me
gusta el Riberita”.
Y ya no quieren oír hablar de nada más, incluso te
interrumpen o desprecian cualquier otro comentario o consejo que
quieras hacerles.
Y es que en España no sólo se hace
buen vino en Rioja o , existen otras muchas D.O no tan conocidas
o menos aceptadas, bien sea por desconocimiento o por mala fama de
un pasado dedicado a la producción de graneles de muy baja
calidad.
A todas estas personas yo les recomendaría que se dejen asesorar
por los profesionales y se atrevan a descubrir el vino , que no se
queden en lo cómodo de: “yo voy a lo seguro”, por que lo único
seguro de ir a lo seguro, es que nunca aprenderán ni experimentarán
nuevos sabores, nuevas sensaciones, aromas hasta ahora desconocidos,
texturas diferentes y un largo etcétera de nuevas experiencias
que, no todas ellas serán de su agrado, pero así sabrá y
podrá conocer por él mismo qué le gusta y qué no
le gusta, y no por lo que le hayan podido contar.
Hoy en día se están haciendo grandes vinos en zonas
como las ya bastante reconocidas: Toro, Priorat, Somontano o
Navarra, y otras no tan reconocidas todavía como: Bierzo,
Madrid, La Mancha, Jumilla, Alicante, Utiel-Requena ,
Valencia y otras muchas que me dejo en el tintero.
Respecto a las variedades, además de las archiconocidas Cabernet
Sauvignon, Merlot, Tempranillo (tinta de toro, tinta del país,
tinto fino, ull de llebre) y Syrah, podemos encontrar maravillosos
caldos elaborados en España con: Mencía, Monastrell,
Petit Verdot, Graciano, Garnacha, Pietro Picudo, Pinot Noir, Bobal,
Manto negro…
¿No sería fantástico poder probar y descubrir
vinos de todas estas zonas y variedades y así enriquecer nuestra
cultura vinícola y personal ?
No nos pongamos limitaciones a la hora de aprender, descubrir, conocer
y experimentar, aprendamos a ir nosotros mismos por la vida y que
no nos arrastren los demás, porque lo único que conseguiremos
de esta manera es pasar por ella con una venda en los ojos.
Con este texto, no pretendo ofender a nadie ni mucho menos, he empleado
ejemplos extremos para darle un toque de humor.
Manuel de Haro Ramón
Sumiller de El Club del Gourmet de E.C.I de Castellón
Que en tus mejores momentos siempre este presente un buen vino.